Para compartir sus impresiones sobre la novela El caballo dorado de Sergio Ramírez, las integrantes del Club de Lectura «Efecto Tequila» —coordinado por el presidente de El Colegio de Sinaloa, Mtro. Élmer Mendoza— sostuvieron una charla con el autor, este lunes 30 de junio del año en curso, en la sala de videoconferencias de este organismo colegiado.
El caballo dorado es una novela a medio camino entre el relato de aventuras y el de enredos, una picaresca moderna. Narra el viaje desde una Europa que ya no existe hasta una Nicaragua convulsa para cumplir el sueño inverosímil de “un inventor que inventó lo que estaba ya inventado”. Es la historia de una princesa de la nobleza rural de los Cárpatos y de un peluquero escultor de caballos que creía haber inventado el carrusel.
| Con El caballo dorado pretendía escribir una novela desde el camino deA manera de introducción, Élmer Mendoza enfatizó en que para él leer esta novela era una regresión hacia su niñez, un retorno al universo del deseo “pero de otros deseos: estamos rodeados de cosas y muchas veces no nos preguntamos cómo es que las tenemos, una de ellas son los carruseles de caballitos donde de niños todos nos subimos allí”. Por ello, resaltó los inventos que son muy importantes y que muchas veces no se toman en cuenta o pasan desapercibidos. Por su parte, Sergio Ramírez explicó que ya una vez asentado en España —habiéndose autoexiliado por la situación de su país de origen, Nicaragua— retomó esta novela que había estado escribiendo intermitentemente: “quizás porque era un tema que se alejaba de lo que estaba ocurriendo en mi vida y de lo que pasaba en mi país; y yo no quería ni pretendía escribir, en ese momento, una novela que tuviera que ver con la realidad; sino irme por un camino de imaginación pura”.la imaginación pura: Sergio Ramírez |




