El Congreso del Estado de Sinaloa aprobó una
importante reforma a la Ley de Salud local, para establecer medidas específicas que
aporten a la prevención del embarazo en adolescentes, reconociendo esta situación como
un problema de salud pública que requiere atención prioritaria.
El dictamen enviado por la Comisión de Salud del Poder Legislativo, establece adicionar el
Capítulo IV Bis denominado «De la Prevención del Embarazo en Adolescentes» al Título
Quinto de la Ley de Salud del Estado, y la modificación de los artículos 88, 89, 90, 91 y 92
para crear un marco legal que aborde esta problemática desde diversas perspectivas.
La nueva legislación establece que la planificación familiar tendrá como carácter prioritario
contribuir a la prevención del embarazo en adolescentes, disminuir el riesgo reproductivo y
coadyuvar con la plena realización del desarrollo integral de las y los jóvenes, por lo que las
autoridades sanitarias estatales deberán promover y desarrollar acciones de prevención,
brindando información y orientación para evitar embarazos no deseados.
El documento establece que el Gobierno del Estado, por conducto de la Secretaría de
Salud, tendrá la responsabilidad de desarrollar campañas permanentes en materia de
educación sexual y salud reproductiva, las cuales deberán contener la promoción, difusión
e información de programas educativos sobre los métodos anticonceptivos más adecuados
para adolescentes, utilizando los medios masivos de comunicación social disponibles de la
entidad.
La reforma garantiza el derecho de las y los adolescentes a acceder a una atención de
salud sexual efectiva, oportuna, responsable, informada y confidencial, además, reconoce
su derecho a elegir y establecer planes de vida que contribuyan a su permanencia escolar,
oportunidades laborales futuras y desarrollo integral de su persona.
La nueva legislación también establece la creación de una Red de Apoyo coordinada por la
Secretaría de Salud, que incluirá dependencias federales, estatales y municipales, así
como instituciones públicas, privadas, académicas, empresariales y organizaciones de la
sociedad civil para proteger y prevenir el embarazo en adolescentes.
Las y los profesionales de la salud que atiendan consultas de adolescentes deberán estar
debidamente capacitados en temas relacionados con personas en este rango de edad,
especializándose en prevención de embarazo prematuro, métodos anticonceptivos
adecuados y educación sexual, por lo que, además, las dependencias de salud, tanto
públicas como privadas, deberán contar con horarios apropiados para la atención de
jóvenes.




